Diagnostico y tratamiento de alergias

El diagnostico a veces no es sencillo

El diagnostico a veces no es sencillo, y en la mayoría de las ocasiones no se sabe a todo lo que puede ser alérgico nuestro perro, gato, hurón…

El diagnóstico definitivo para una alergia y para determinar exactamente a lo que el animal es alérgico se puede hacer: mediante análisis de sangre o intradermal, eliminando del ambiente o alimentación, de una en una , cada cosa que pudiera ser el causante de la alergia, o mediante una adecuada respuesta a un tratamiento. Esto último no es tan exacto pero usualmente muestra el resultado más rápido para el perro y es el más satisfactorio para el dueño. Si queremos ayudarle mas, podemos intentar averiguar a qué es alérgico en concreto, y preparar una inmunoterapia para los alergenos a los que sea más susceptible (conviene saber que funciona en un 70-80% de los casos, el tratamiento es largo y algo costoso).

Generalmente el tratamiento consiste en la combinación de algún producto vía oral y algún champú o dieta especial, todo depende del tipo de alergia o alergias que padezca nuestra mascota. Pero al principio, el tratamiento puede ser mas amplio si manifiesta lesiones importantes en la piel (infecciones, piodermas, seborreas....).

El tratamiento de la alergia puede durar muchos año o toda la vida.

El picor es un síntoma de muchos procesos dermatológicos, hay que saber cual es el que lo produce.

Sarna, pioderma, seborrea, atopia, pulgas, infecciones, reacción anafilactica, quemadura, intoxicacion, garrapata, foliculitis, impetigo, otitis...

Alergias dermatológicas

Que el animal se rasque constantemente y manifieste otros problemas de piel son síntomas de alergia

Las alergias que afectan a la piel pueden ser producidas por muchas causas, alimentos como el pollo, pavo, leche… polen de flores o árboles, ácaros del polvo, harinas, o por contacto con determinados tejidos como lana , nylon … o incluso plásticos o gomas…también a la pulga u otros insectos, etc…

De todas ellas las más frecuentes en Canarias son las alergias inhalatorias a los ácaros del polvo (atópia), a las pulgas y a determinados alimentos.

La razón por la cual estos alérgenos causan picor en la piel es porque, los alérgenos “inhalados” (ATOPIA) , “ingeridos” (ALERGIA ALIMENTARIA) o “adquiridos por contacto” (DERMATITIS DE CONTACTO), hacen que el sistema inmune produzca una proteína llamada IgE. Esta proteína se fija a ciertas células de la piel, la cual responde a los alérgenos liberando químicos irritantes como la histamina.

Algunos lamerán sus patas hasta que estas se irritan; las patas son el único lugar donde los perros tiene glándulas sudoríparas y éstas se inflaman por las alergias. También pueden frotar la cara contra la alfombra o el sillón (típico del gato), intentar rozar los costados de su cuerpo contra muebles, etc.
También se producen infecciones del oído porque las glándulas producen mayor cantidad de cera como una respuesta a la alergia y la piel del oído adquiere la apariencia de una piel de naranja (se produce un eccema ótico). Las lesiones de piel por alergia se producen usualmente porque el mismo perro se muerde o rasca. A veces hay pérdida de pelo, ronchas, escoriaciones, etc... La piel puede estar reseca, roja o grasosa dependiendo del perro (a veces se producen seborreas o piodermas secundarias). Es muy común que se produzcan infecciones bacterianas secundarias debido a estas lesiones de piel que ellos mismos se hacen.

Es habitual que las alergias comiencen a desarrollarse entre el año y los tres años de edad en el perro. Como muy tarde pueden comenzar entre los 6 y los 8 años, pero la mayoría comienzan antes. A medida que el perro es mayor se desarrollan nuevas alergias por causas adicionales y la respuesta a cualquier alérgeno es más severa.

Una de las causas por las que se producen alergias es de tipo genético, por ello es frecuente que determinadas razas como Pugs, Shnauzer Miniatura y Bulldong Inglés, setter, ciertos Terriers como el Scottish, el East Highland White, Cairn, Lhasa apso, etc… padezcan mas esta enfermedad.

 

Dermatofitos, hongos, tiña

Los hongos pueden pasar a las personas, hay que tener cuidado si no se está tratando al animal, ni el ambiente.

La dermatofitosis es una infección de los tejidos queratinizados (pelo, uñas, piel…) causada normalmente por una de estas tres especies de hongos dermatofitos: Microsporum canis, Microsporum gypseum y Trichophyton mentagrophytes

Las lesiones que producen son conocidas como “tiñas”.

Los animales domésticos pueden sufrir de dermatofitosis a cualquier edad pero es más frecuente en animales jóvenes. Además de la edad, otros factores de riesgo son, la mala nutrición, la sobrepoblación animal, el mal manejo y la falta de un periodo adecuado de cuarentena para los animales infectados. Los animales jóvenes e inmunocomprometidos tienden a desarrollar lesiones más extensas y que tardan más en resolverse que en los animales adultos sanos.

Las pruebas diagnósticas que utilizamos en Los Galgos son: Examen con Lámpara de Wood, Examen microscópico directo del pelo, Biopsias de piel, Cultivo de hongos, Técnica de Mackenzie, Medio para prueba de Dermatofitos, Identificación y Caracterización de los Dermatofitos, aunque no siempre son todas indispensables.

La trasmisión se produce por contacto directo con el animal infectado o indirecto a través de pelos y escamas que contienen al hongo, que puedan encontrarse en sillones peines, cepillos, mantas, jaulas, máquinas de pelar…. Las pulgas y roedores también participan como diseminadores de dermatofitos. En el caso de hongos geofílicos (viven predominantemente en el suelo) como el Microsporum gypseum la infección se produce por contacto con la tierra infectada, siendo frecuente en animales con hábitos de escarbar la tierra

La especie que con mayor frecuencia produce la infección en los animales domésticos es Microsporum canis con capacidad elevada de infectar a la especie humana. Otros agentes etiológicos aislados con menor frecuencia son Microsporum gypseum y Tricophyton mentagrophytes, patógenos de presentación menos frecuente. En la especie humana, se estima que en las últimas décadas, las micosis cutáneas afectan a más del 20-25% de la población mundial. Por ello si a su mascota se le diagnostica “hongos” o “tiña”,  es importante realizar el tratamiento correctamente, y tener unas mínimas precauciones para no infectar a otros animales o miembros de la familia.