La conjuntivitis

Mucha veces es sintoma de un problema ocular mayor.

La conjuntivitis

 

Como su nombre indica, conjuntivitis se refiere a la inflamación de la conjuntiva, y es una de las patologías oculares que aparece con mayor frecuencia en los perros y en los gatos.

En la conjuntiva habita normalmente una flora microbiona que, en condiciones normales, no origina ningún trastorno patológico, ya que los mecanismos defensivos de la superficie ocular son muy eficaces. Sin embargo, ante determinadas situaciones como traumatismos, anomalías estructurales de los párpados, etc., se puede romper el equilibrio existente y producirse una proliferación anormal de esta flora y, con ello, la aparición de inflamación.

Las causas de conjuntivitis son múltiples. Además, debemos tener en cuenta que las conjuntivitis en los pequeños animales rara vez aparecen por si solas sino que, en la mayoría de los casos, la inflamación de la conjuntiva es secundaria a otras alteraciones oculares (ej. inflamación de los párpados o blefaritis) o, incluso, puede estar originada por enfermedades sistémicas (ej. moquillo en los perros, rinotraqueitis infecciosa felina, mixomatosis del conejo…). Por ello, cuando se diagnostica una conjuntivitis, el veterinario debe indagar cuál o cuáles han podido ser las causas desencadenantes de la conjuntivitis, con el fin de instaurar un tratamiento específico y eficaz.

El cierre continuo de los parpados, la aparición de legañas o lagrimeo constante, el enrojecimiento ocular, el frotarse con objetos la cara o con las patas mas de lo habitual, que parezca que el ojo se torna como azul…. Todos estos son sintomas que nos alertan de un problema ocular, que muchas veces comienzan con conjuntivitis. 

La uveitis

La uveítis es una inflamación de la úvea, membrana que envuelve el interior del globo ocular.

La úvea es muy sensible a procesos infecciosos e inflamatorios, ya que es el tejido con más vasos sanguíneos del organismo.

La uveítis es una de las causas de ceguera más importantes. La infección de la úvea provoca graves pérdidas de visión debido a su contacto permanente con estructuras oculares delicadas, como la retina.

La úvea está situada dentro del globo ocular y en ella podemos distinguir dos partes:
úvea anterior (iris y cuerpo ciliar), en contacto con el cristalino y las estructuras de la cámara anterior, y úvea posterior (coroides), en contacto directo con la retina.

Los síntomas de la uveítis son diferentes según la zona de la úvea que se encuentra afectada.

  • Si se trata de la parte anterior, se nota una mayor sensibilidad a la luz (fotofobia), enrojecimiento de los ojos o dolor ocular (suele producir vision borrosa), se frotan la cara con objetos o con las patas.
  • Si la zona afectada es la parte posterior, es probable que no se note dolor, aunque sí pérdida de algo de visión, lo cual en los animales a veces no es fácil de comprobar

La uveítis no puede diagnosticarse hasta que no aparecen signos externos. Por ello es importante que si aparecen sintomas de ojo rojo o dolor ocular, lo vea el veterinario cuanto antes.

Las causas que la producen suelen se por traumatismos, virus (peritonitis infecciosa felina, leucemia felina, inmunodeficiencia felina…) o infecciones (toxoplasmosis….).

Es una de las causas de ceguera mas importante

Entropión / Ectropión

El entropión es cuando el borde del párpado se pliega o invierte en dirección hacia la superficie del ojo. El contacto y, más aun el roce de las pestañas causan la irritación característica del ojo y con el tiempo, ulceración y cicatrización de la cornea. El entropión generalmente es causado por factores genéticos. Es opuesto al ectropión, en el que el borde de uno de los párpados (más frecuentemente el párpado inferior) se pliega o se tuerce en dirección opuesta a la superficie del ojo. A diferencia del entropión, no hay contacto con la superficie de la córnea. Una porción de la conjuntiva del párpado queda como consecuencia descubierta, lo que provoca molestia , lagrimeo y cierto trastorno estético. Puede ocacionar un problema de ojo seco.

luxación de la glándula del tercer parpado o membrana nictitante

La glandula nictitante se encuentra en el tercer parpado de la mayoria de los animales domesticos. Produce una parte importantes de la lágrima, y se encuentra en el borde interno inferior del ojo por lo que cuando está alterada, puede ocacionar varios problemas oculares, ademas de estéticos. Su luxación, prolapso, desgarro o doblez del cartilago, debe ser solucionado en un plazo de pocos dias o semanas.