La castración del perro o gato macho

Problemas y ventajas

Cuando se plantea la castración de nuestro perro o gato macho, nos solemos poner un poco a la defensiva. Es lógico, queremos lo mejor para nuestra mascota y para nuestra familia. Pero antes de decidir, conviene conocer sus problemas y sus ventajas

Qué ventajas tiene castrarlo

Son muchas y muy interesantes, tanto para él como para nosotros.

 

Ya no podrá dejar gestante a las hembras (por tanto se disminuye a cero las camadas indeseadas, por parte de él).

Disminuirá el perseguir a las hembras en celo que puedan estar en casa o que nos encontremos en nuestros paseo o alrededores. Se escaparán menos. Al tener menos relaciones tambien disminuirán las enfermedades de transmisión sexual.

 

Disminuirá drásticamente el marcaje con orina del territorio (casa, terreno…) o de las salidas a la calle, en un 80% inmediatamente y hasta en un 90% tras varias semanas (lo que mejora la convivencia con nuestros vecinos, el olor de nuestra casa, etc…).  



Disminuirá muchos de los problemas protáticos que padecen los machos.

 

No podrá tener tumores testiculares.

 

Disminuirá la agresividad por dominancia, tanto con otros animales como con las personas que convivan con él. Abrá menos peleas, enfados, maullidos, ladridos...Por lo que en muchos casos mejora la convivencia. (Otros tipos de agresividad no).

 

Disminuirá el stress por comportamientos frustrados, especialmente en gatos que no tienen el suficiente número de hembras a su disposición (3-5 hembras), lo cual puede llevarle a comportamientos indeseados o disminución de su sistema inmunológico.

¿Qué cirugía?

Lo ideal es la orquiectomía en el 99% de los casos, la extirpación de ambos testículos, pues con ello se elimina la producción de espermatozoides y también de las hormonas sexuales masculinas. La vasectomía (mantiene los testículos) solo elimina la posibilidad de gestación, pero mantiene la producción de hormonas por lo que el resto de ventajas mencionadas no se apreciarán en él. (Solo aconsejable en gatos de exterior y que solo se desea que no procreen).

 

La cirugía dura entre 20 y 45 minutos, dependiendo si es gato o perro, la realizamos en la clínica veterinaria Los Galgos siempre con anestesia general inhalatoria (la más segura), previa relajación y analgesia.

Postquirurgico

Normalmente se queda un tiempo más durante el post-quirúrgico inmediato y para monitorear su recuperación hasta comprobar su completo y adecuado despertar. Es habitual que le pongamos algún antibiótico para evitar infecciones y algún analgésico para controlar el dolor. Cuando vuelva a casa le daremos algunas indicaciones  sencillas de lo que debe hacer  para evitar infecciones en la herida, mantener la higiene, etc… Se trata de una cirugía muy segura que habitualmente no ocasiona problemas.