Adistramiento básico

Todos deseamos tener un perro que sea obediente y educado. Pero para ello es mejor empezar de cachorro, cuanto antes mejor, pues de adulto cuesta un poquito más, aunque también aprenden.

 

Lo ideal es la educación en positivo. Lo primero es tener claro qué queremos enseñarle (quieto, sentado, tumbado, adelante, no, ven, suelta, corre, salta, espera, baja…), saber qué ordenes vamos a enseñarle primero, y a medida que las vaya aprendiendo poner nuevas ordenes, pero nunca más de 2 o 3 a la vez. Una vez que aprenda bien una, introduces una nueva orden en su adiestramiento, y recuerda las ya aprendidas durante la vida diaria.  Las sesiones de adiestramiento de cachorros no deben durar más de 10 minutos, pues se cansan. Es conveniente usar correa para que no se despisten y pongan atención, si no, en 2 segundos estaremos corriendo detrás de ellos de habitación en habitación. También debemos tener claro cual va a ser el premio (golosina de pequeño tamaño, una bolita de su pienso, caricia,…) y tenerlo a mano. Y, llenarnos de paciencia y trabajar diariamente.

 

Una vez que comienza la sesión de entrenamiento, y tenemos el premio a mano, podemos comenzar.

 

Para enseñarle a que se siente tienes dos formas básicas, la primera le dices "sit" o “sientate” y le empujas del culete para abajo. La segunda le pones el premio delante de los ojos, le dices "sit" o “sientate” y se lo subes un poquito pero sin levantarlo, mas bien como si se lo fueras a poner en la frente (me explico?). Así el mira para arriba y de forma natural se sienta. Solo se da el premio cuando ha hecho algo bien.

 

Para que se tumbe, le puedes poner sentado en frente tuyo y le pones un premio o un granito de comida seca de la suya, en la nariz, le dices "down" o “tumbate” o lo que quieras y le mueves la comida hacia ti y hacia abajo. El la va a seguir con la cabecita y naturalmente se va agachando y estirando las patitas delanteras. Al principio no se va a tumbar, pero tu refuerzale cada vez que se agache y se aproxime a la postura que tu quieres y ya veras que en poquito tiempo lo consigues.

 

Algo muy interesante es enseñar al perro a hacer cosas antes, sin mandarselas, es decir,  cuando por si  mismo se sienta tu le dices rápidamente "sientate" y le premias.. el  ya se estaba sentando.. y aunque parece una tontería, es como más rápido aprender, y se puede hacer casi en cualquier momento. Luego pasa al "tumbate" y le premias sin mandarle, solo cuando veas en casa que se está tumbando.. le dices la palabra “tumbate” cuando se está tumbando. Cuando le pones la chuche en el suelo él mismo se agachará para buscarla y ahí es cuando tomará la postura de tumbado. También le puedes enseñar el “quieto”, pero le cuesta bastante no moverse cuando nosotros nos vamos... Si lo intentas empieza por moverte solamente un metro y vuelves para premiarle.. cada vez vete más lejos y tarda más en volver…es cuestión de mucha paciencia.

 

Si usas un”clicker” o ranita, se da cuenta antes cuando está haciendo las cosas bien y esperará el premio. Con el tiempo solo tendrás que hacer clic (siempre una sola vez) justo cuando está realizando correctamente una orden, le refuerzas más aún la orden bien hecha. Al hacer clic sabe que está haciendo algo bien. Al principio le das su premio, pero con el tiempo dejas de darselo y solo lo acaricias después del click y más adelante dejas incluso de hacer clic y solo lo acaricias o le das unas palmaditas. El clicker te puede servir incluso para reforzar conductas correctas desde lejos, por ejemplo hacer el pis en el periódico. La ventaja del clicker es que suelen aprender más rápido. Recuerda nunca hagas clic varias veces seguidas, si te emocionas porque has conseguido que haga algo que costaba mucho, mejor dale varios premios y hazlo siempre durante el momento en que está realizando algo bien, aunque deje de hacerlo. (Puedes conseguirlo en tiendas de animales)

 

Una vez que has entendido y puesto en práctica el sistema, podrás enseñarle multitud de cosas, desde saltar, a traer el periódico,  o a abrir la puerta….todo es cuestión de paciencia y perseverancia.

 

Dr. Manuel Arencibia Jiménez
Clinica veterinaria LOS GALGOS